Entrevista a Fele Martínez
Todo un actor
ENTREVISTA PUBLICADA ORIGINALMENTE EN EL NÚMERO 10 DE LA REVISTA DE TIRADA NACIONAL OH MY GOD!, PROPIETARIA DE TODOS SUS DERECHOS, EN EL MES DE JUNIO DE 2011.
Nos citamos en el teatro Valle Inclán tras haber asistido el día antes al estreno de su obra, "Mi alma en otra parte". La capacidad de Fele todavía sorprende: la variedad de personajes que ha representado en cine dan fe de su talento, pero el teatro no es algo en lo que uno trabaja, más bien es algo que reta a quien trabaja en él. Nos vimos para hablar de su interpretación y para indagar un poquito sobre toda la gran trayectoria que tiene, y de la que todos hemos disfrutado.
Por GABRIEL SAGARD (GABRIEL SÁNCHEZ)
A pesar de que después de 'La mala educación' has seguido haciendo papeles para otros trabajos, hay mucha gente que te sigue recordando como Enrique Goded por el personaje que interpretaste con Almodóvar. ¿Cuál es tu sensación?
El hecho de que te recuerden por un trabajo está muy bien, es gratificante. Todavía 16 años después de 'Tesis' también me reconocen por esa película. Es agradable porque además para 'La mala educación' me dejé los cuernos: fue un trabajo muy intenso, físico y psicológico. Tuve que adelgazar, estuvimos entrenando Gael y yo porque Pedro quería que tuviéramos un cuerpo en concreto, con entrenamientos por la mañana, los ensayos por la tarde... Fue duro pero muy interesante. Trabajar con Pedro, una experiencia maravillosa; es una persona que vive para el cine, y siempre con el objetivo de que la película se haga bien y tal como la tiene en la cabeza.
¿Conservas algo de ese personaje?
Imagino que se quedan cosas siempre, en una relación de simbiosis de lo que me da a mí el personaje y lo que le doy yo a él. El cuerpo y la voz son míos, pero luego siempre se quedan como restos, sobre todo con personajes que tienen tanta intensidad; pero todo se va diluyendo a lo largo del tiempo y ahora no sabría decirte qué se me ha quedado exactamente de ese personaje. La pasión por los 80 es algo que siempre he vivido y me ha fascinado, y este personaje fue un refuerzo de esa pasión.
"Para 'La mala educación' me dejé los cuernos"
¿Almodóvar o Amenábar?
Son diferentes, aunque comparten algo que es la genialidad. Yo, la verdad, si pudiera repetiría con ambos.
¿Qué tipo de papeles te gusta interpretar?
Por lo general los que me atraen sobremanera son aquellos que cuando he terminado de leer el guión me dan miedo o no me siento capaz de poder realizarlos, que puedan ser muy complicados de realizar a primera vista. Si tengo que decidirme entre uno fácil y otro difícil, siempre acabo yendo hacia el complicado.
¿Prefieres cine, teatro o televisión?
Son tres formatos diferentes, aunque es verdad que el teatro tiene de lo que los otros carecen, que es la inmediatez, la interpretación para el público que está ahí y para nadie más; tiene la preparación más elaborada, un principio y un final... y eso permite que en la pieza donde se esté trabajando evolucione una vez que la vas ensayando o representando; puedes hacer algo nuevo a las dos semanas por ejemplo. En el teatro, cada función es una primera vez.
¿Cómo te sientes en el personaje que interpretas en la obra 'Mi alma en otra parte'?
Me ha costado, la verdad. Uno ahora empieza a sentirse cómodo entre comillas, porque hacerlo en una función como ésta es un poco contradictorio. Pero sí que es verdad que hasta hace poco yo podía tener ciertos prejuicios sobre el texto -como yo, Fele-, pero como actor tengo que defenderlo. Te puedo contar que a mí me dieron un texto de veintiuna páginas, que fue muy desconcertante porque por lo general una pieza de teatro no suele bajar de las sesenta... mi sensación era que íbamos a hacer un corto en teatro. A medida que la vas leyendo vas notando que adquiere más profundidad; es muy sencillo en la estructura pero es muy poroso, con muchos estratos y apenas tiene acotaciones. Son parlamentos a veces muy cortos pero está cargado de intención. En esta obra casi es más importante lo que no se dice que lo que se dice. Y no quiero contarte más porque lo maravilloso de esta obra es que se descubra cómo es cuando vienes a verla, como nos pasó a los actores cuando la leímos por primera vez.
¿Qué es lo que más te gusta de trabajar en teatro?
Se crea una intimidad en el teatro como si fuera fruto de un acuerdo: el espectador sabe que le hablas a él. Hay mucha importancia a la iluminación, al decorado... pero la parte fundamental del teatro son los actores. En el cine no ocurre de la misma forma y no le dan la importancia que merece la interpretación. Lo que me gusta realmente del teatro es la preparación: tienes que tener como mínimo un mes y medio de ensayos todos los días y sabes, aunque te pongas nervioso el día del estreno, que lo que está, está bien. Esa seguridad no sucede ni en cine ni en televisión.
¿Qué tienes pensado hacer cuando acabes 'Mi alma en otra parte'?
Por ahora hay algo de cine, hay algo más de teatro... estoy todavía por firmar, con lo cual, hasta que no lo tenga 'clarinete' pues como si no existiera. Lo que sí quiero es descansar un poco cuando acabe la función, porque esta función la voy a notar, y me gustaría hacer un viaje como mínimo.
¿Qué dirías para animar a la gente a ir al teatro?
Diría que es una gozada ver a los actores trabajar. La comunión del espectador con el teatro es algo que por mucho que pasen los años y por mucha tecnología que haya, el poder disfrutar de una interpretación y entrar en el juego y creértelo es algo maravilloso e increíble.
"Almodóvar y Amenábar comparten la genialidad. Repetiría con ambos"
¿Qué pasó con tus apariciones en 'Física o Química'? La gente esperaba algo más...
Eso depende de los guionistas. Yo me lo pasé muy bien. Estuve un mes y la verdad es que me divertí muchísimo. Sentía mucha curiosidad porque nunca había hecho algo tan largo para televisión, ese mes día a día; cómo organizan los tiempos, la forma de grabar... fue muy interesante.
¿Sigues con tu grupo de música?
Sí., aunque ahora nos hemos cambiado el nombre y nos llamamos "La virgen líquida"... es lo que pasa, somos unos indecisos. Lo que pasa es que somos dos actores y uno es auxiliar de vuelo con lo cual el que no está de pronto haciendo un bolo no sé dónde está el otro volando a Turquía... cuesta mucho reunirnos para tocar y para ensayar. Pero ahí estamos, intentando sacar horas de donde no las hay.
Y, por último, ¿qué tal te va la crêperie 'La Rue' que abriste junto a Paco León y Silvia Rey en Malasaña?
Esto fue una locura realmente: había un local que se alquilaba en la calle Espíritu Santo y nos liamos la manta a la cabeza y p'alante. Realmente no éramos muy conscientes de lo que estábamos haciendo, pero el verdadero motor de todo ha sido Silvia, que ha estado dejándose la piel. Estamos muy contentos porque llevamos un año y todavía no hemos cerrado (risas). La sensación que tenemos es de que va bien, no para de venir gente a la que le gusta lo que hacemos, y eso es fundamental.

0 comentarios:
Publicar un comentario